Las Tiburonas buscan sanar heridas ante un Claypole en crisis
En el marco de la cuarta fecha de la Zona B, el equipo femenino de Aldosivi recibe mañana a las Tamberas en el Predio de Punta Mogotes. Tras dos derrotas consecutivas que calaron hondo, las dirigidas por Marcelo Rodríguez se enfrentan a un rival que atraviesa un presente alarmante, convirtiendo este duelo en una cita impostergable para recuperar la confianza y enderezar el rumbo en la Primera B.

El fútbol suele ofrecer revanchas rápidas, y para las Tiburonas, el calendario le pone enfrente la posibilidad de un “borrón y cuenta nueva”. El inicio victorioso ante Defensores de Belgrano parece haber quedado en el tiempo tras los duros traspiés frente a All Boys y Defensa y Justicia, donde el equipo marplatense encajó diez goles en apenas 180 minutos. Sin embargo, la jornada de este sábado a las 18:00 en Punta Mogotes asoma como el escenario ideal para que Aldosivi recupere su ADN competitivo. El análisis previo no deja lugar a dudas: más allá de las urgencias locales, la situación de Claypole es, por lo menos, dramática, lo que obliga a las marplatenses a asumir el protagonismo absoluto desde el pitazo inicial.
El presente de la visita es una de las notas más desconcertantes de esta temporada 2026. Tras haber recuperado su lugar en la segunda categoría de manera heroica el año pasado —remontando una final ante Quilmes en pleno convenio con el Club Deportivo SOMRA—, la transición hacia una gestión plenamente institucional ha sido traumática para las de Almirante Brown. En tres presentaciones, las Tamberas no solo no han sumado puntos, sino que ostentan una estadística demoledora: cero goles a favor y 34 en contra. Las goleadas sufridas ante Comunicaciones (8-0), Defensa y Justicia (11-0) y la reciente catástrofe ante Estrella del Sur (15-0) sitúan a Claypole en una posición de extrema vulnerabilidad anímica y deportiva que Aldosivi debe saber explotar.
La historia reciente entre ambos también juega su parte en la previa. En 2024, cuando compartieron zona en la Primera C, las Tiburonas ya demostraron su superioridad con un sólido 3 a 0 en Mar del Plata. Desde aquel entonces, los rumbos se bifurcaron: Aldosivi despegó hacia la consolidación en la “B”, mientras que Claypole ha transitado un camino de inestabilidad institucional y deportiva. Pese a que el equipo de Marcelo Rodríguez llega golpeado por los últimos resultados, la jerarquía individual y el rodaje colectivo de sus jugadoras representan un abismo de diferencia respecto a un rival que hoy parece no encontrar respuestas en ninguna de sus líneas.
Para las Tiburonas, el partido de mañana es mucho más que la búsqueda de tres puntos; es una cuestión de amor propio. Recuperar la solidez defensiva y afinar la puntería en ataque será vital para maquillar una diferencia de gol que hoy las tiene en la zona media-baja de la tabla. El Predio de Punta Mogotes será testigo de un duelo de realidades opuestas, donde Aldosivi tiene la obligación de imponer condiciones para demostrar que las últimas caídas fueron solo accidentes de recorrido. En el puerto saben que no hay mejor medicina para el dolor que un triunfo contundente, y ante este Claypole herido, las Tiburonas tienen el escenario servido para volver a rugir.
